La Cafeomancia es un ancestral arte adivinatorio nacido en el Medio Oriente que llegó a Europa alrededor del año 1600. Debido a la dificultad de la interpretación, la práctica sufrió cierto abandono hasta la época del romanticismo, a comienzos del siglo XIX, cuando el interés por lo esotérico y el más allá cobró fuerza.

Existen opiniones encontradas sobre la forma adecuada de preparación del café para la lectura. Los seguidores de la tradición más puristas afirman que, para una adecuada lectura, se debe emplear el café turco original, hervido en una olla de cobre o latón con la cantidad de agua equivalente a una taza. La cafeomancia está muy extendida y practicada en la cuenca mediterránea, con especial incidencia en el sur de Italia.

Procedimiento de la cafeomancia

Se necesita para una buena lectura: café, azúcar, una taza de agua, cardamomo en polvo y otras especias al gusto. Mezcla en la cacerola la mitad del agua y del azúcar y esperar a que el líquido hierva. Vierte la mitad en un ibrik (es un recipiente típico utilizado en Turquía) o en una olla de latón. Añades el café y las especias. Se lleva a ebullición y se vierte el resto del agua y el azúcar. El café reposará unos minutos, se vuelve a hervir y se sirve en la taza.

El café está listo para beber. Sólo debes concentrarte en su sabor, aroma, y en la pregunta cuya respuesta buscas. Una vez bebido el líquido, cubre la taza con el platillo, lo vuelcas y esperas unos minutos con la taza sobre el plato. Cuando la apartes, debes esperar unos segundos hasta que la imprimación de los posos se seque, y las figuras aparecerán en el borde de la taza, en la parte inferior y en el plato.