Ritual del vinagre

Junto al agua, el ajo y la sal, el vinagre es un poderoso ingrediente utilizado desde antiguo en rituales alquímicos y mágicos. Existen creencias sobre la eficacia de los rituales con sal y vinagre para procesos de limpieza energética y de eliminación de maleficios.

Las estancias donde conviven personas mantienen la energía estancada y de ahí sobrevienen los bloqueos energéticos en forma de mala convivencia, problemas económicos o de salud. Debe resaltarse que no todas las energías negativas radicadas en un lugar son peligrosas, pues su origen puede estar en altibajos de la convivencia diaria de los habitantes de la casa o local. También enfados puntuales o sentimientos de malestar producen ese tipo de negatividad.

Uso esotérico del vinagre

El vinagre se puede combinar, según el hechizo, con ingredientes como la sal gruesa, el ajo, el incienso, el benjuí o el alcohol. También posee diferentes utilizaciones según se trate de vinagre de alcohol, de vino o de manzana. Las escamas salinas, mezcladas con el vinagre, pueden adoptar diversas formas y colores que también son susceptibles de interpretación. Si la sal no presenta coloraciones ni forma extrañas, indica la culminación de la limpieza efectiva.

Limpieza de casas y negocios

La purificación de hogares o negocios puede consistir en la aplicación de una fórmula con vinagre sobre sobre áreas estratégicas del local. La aplicación puede llevarse a cabo con un pulverizador o frotando con un trapo. Otra variante del ritual consiste en la decantación de sal en un recipiente, cuenco o plato con vinagre y otros ingredientes.

El preparado se quedará en la habitación cuya energía se desea limpiar. Sólo debe respetarse con diligencia el sentido de la limpieza: desde la habitación más interior de la casa en sentido hacia el exterior de la vivienda.

Limpieza de personas

Las diversas fórmulas de infusiones limpiadoras con agua y vinagre sirven para liberar a la persona de sus desbloqueos energéticos. Cada ritual de limpieza se acompañará de las correspondientes oraciones a la entidad de poder correspondiente. Los cítricos como el limón también entran en ciertas fórmulas por su poder de atraer energías negativas.

Según el rito elegido, el encargado del ritual elevará sus peticiones de fuerza para realizar su labor a los elementos del universo, aire, agua, fuego y tierra; y a las entidades que corresponda. Dicha entidad, según se necesite, puede ser un santo, ángel u otras figuras de poder.